¡La alarma!

En los sistemas de seguridad, de cuándo en cuándo, salta la alarma. La Sagrada Familia de Jesús, María y José vivía feliz en Nazaret. Jesús, con sus doce años, era un Hijo verdaderamente adorable. Pero, de modo inesperado, saltó la alarma. Al hacer la visita a Jerusalén, Jesús se quedó en el templo sin avisar a sus padres. ¿Por qué? Jesús les hizo comprender, por
primera vez, que Él venía de Dios Padre, era su Apóstol, su Enviado. En ese sentido, María era la Madre de un Apóstol, de Jesús. Y después fue la Reina de los Apóstoles, que no dependen de sus padres humanos, sino de Dios Padre que los envía al mundo. Los padres han de respetar religiosamente la vocación que Dios da a cada uno de sus hijos.
FLOR: Reza un avemaría por los padres, para que respeten la vocación de sus hijos.