Nuevos apóstoles para el mundo

Una de las ideas geniales de San Juan Bosco era el acto de despedida de los misioneros salesianos. Los reunía en la basílica de María Auxiliadora de Turín, bajo el gran cuadro de la Auxiliadora.

Ella tiene en sus brazos al Niño Jesús, está iluminada con la luz del Espíritu Santo y protegida por Dios Padre, que aparece encima del cuadro. María Auxiliadora está rodeada por los Doce Apóstoles.

Don Bosco, de pie, ante ese gran cuadro, daba a sus misioneros el abrazo de despedida. Eso significaba que Cristo los enviaba, que el Espíritu Santo los llenaba de gracia y de fuerza, que Dios Padre los asistía, que María Auxiliadora los acompañaba, como Reina de los misioneros, de los nuevos apóstoles, enviados al mundo.

FLOR: Reza un avemaría por todos los mi- sioneros y misioneras de la Iglesia.