#StopLeyCelaa

El pasado jueves 26 de noviembre varios grupos de padres del Colegio Salesiano María Auxiliadora organizaron un acto contra la Ley Celaá, con todas las medidas sanitarias, para exigir que se retire el “Proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación” (LOMLOE). El gesto consistió en un cordón humano de forma escalonada alrededor del Colegio.

Más allá de este acto público contra la Ley Celaá, en el Colegio Salesiano María Auxiliadora se han tomado otras medidas de protesta y presión social. En todas las ventanas del colegio se han colocado lazos naranjas, distintivo de la campaña de apoyo a la enseñanza concertada. Además, en la página web y en las redes sociales se ha llevado a cabo una campaña informativa sobre las amenazas de esta ley en lo que se refiere a la libre elección de las familias y el hecho de que de el proyecto impulsado por la ministra Isabel Celaá deje en manos de la administración educativa la posibilidad de la distribución de alumnos sin que para ello se tenga en cuenta la opinión de las familias.

Libertades arrinconadas

A las protestas se ha sumado la Asociación de Madres y Padres del centro, que han repartido chapas y pegatinas con lazos naranjas –cumpliendo siempre las medidas sanitarias– entre las familias que han decidido llevar a sus hijos a este colegio.
El director del centro, Antonio Pindado, ha enviado un comunicado a las familias para poner de manifiesto los recelos que la ley difunde sobre la enseñanza concertada. “La LOMLOE supone volver a imponer una ley partidista e ideológica, sin visión de Estado y sin atender el clamor ciudadano y de la comunidad educativa por la estabilidad y a favor de un Pacto de Estado por la Educación”, señala la plataforma Más plurales, de la que el centro forma parte, al tratar de definir esta nueva ley.