El final de curso es un momento especial, un momento de dar gracias, gracias por haber soportado todos estos meses que ni en nuestra peor pesadilla hubiéramos imaginado.

Por eso es el momento de dar las gracias, primero  a ellos, a nuestros niños y adolescentes, Recordemos que nuestro futuro depende de ellos, grandes héroes soportando un sinfín de normas que la mayoría no entendían el porqué de ellas.

Gracias también  a las familias porque su ayuda, implicación y comprensión ha sido esencial a lo largo de todo el curso.

Momento de gracias también a los profesores, nuestros profes covid y todo personal del centro: comunidad salesiana, orientación, mantenimiento, secretaria, portería, administración, personal de limpieza,  y nuestra simpática y eficiente enfermera, compañeros todos. Gracias: por el valor del trabajo en equipo, por poner los dones de cada uno al servicio del resto. En los momentos críticos aprendemos que solos no podemos, pero juntos conseguimos hacer posible lo que parece imposible.

Aún nos queda camino por recorrer, y la incertidumbre seguirá el próximo curso pero lo aprendido en este año nos servirá para construir un futuro mejor. Recordemos: aprender del pasado para surcar el presente. Ante los problemas buscamos y buscaremos juntos soluciones, porque ya no nos vale el “siempre se hizo así”, porque estamos en momentos de cambio, de movimiento. Como nuestro lema pastoral de este curso “algo nuevo está brotando, ¿no lo notáis?”. Siempre en marcha, siempre en camino… 

Que los valores de nuestro centro  sean ahora, más que nunca, fruto de la unión y que nuestro día a día nos recuerde lo que nos decía Don Bosco: “La educación es cosa del corazón”. 

Sin embargo no todo en esta situación es negativo. Hemos vivido algo extraordinario y hemos superado con nota las dificultades, además hemos aprendido a desenvolvernos con mayor soltura frente a las nuevas tecnologías, hemos ganado en autonomía, se ha disparado nuestra creatividad, nunca como ahora hemos sabido ponernos en el lugar de otro y adaptarnos a las circunstancias… esta situación nos ha hecho más fuertes y mejores personas.

Ahora toca descansar y pasar un buen verano, que paséis unas felices y bien merecidas vacaciones,  nos volveremos a encontrar en septiembre y esperando que pronto podamos darnos los abrazos y besos que hoy quedan pendientes.